Quizás fuera tu físico.
Quizás fuera tu personalidad.
Quizás fueran tus
apariencias.
Quizás fuera tu soltura.
Quizás fuera el cómo me
tratabas.
Quizás fuera lo cabrón
que eras.
Quizás fuera el hecho de
darme una de cal y mil de arena.
Quizás fuera lo que me
hacías reír.
Quizás fueran aquellas
horas muertas que pasábamos hablando.
Quizás fuera tu don de
palabra.
Quizás fuera mi
necesidad de escapar de todo.
Quizás fuera el hecho de
que en ti encontré el refugio perfecto.
Quizás fuera que nunca
supe dejar de verte con buenos ojos.
Quizás fuera mi propia
necesidad.
Quizás fuera que tú
supiste reponerme por completo.
Quizás fuera esta
soledad.
Quizás fuera que sabía
que cualquier día te perdería.
Quizás fueran todos
aquellos momentos.
O quizás no. Quizás fue todo eso
junto lo que un día me enganchó a ti de esta manera tan absurda.
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